En una Fase I (de 7 a 9 años) corregimos el problema de hueso, en casos como paladares estrechos y maxilares con falta o exceso de crecimiento. A esta edad el hueso permite conseguir mejores resultados que en pacientes más mayores.
En una Fase II (de 10 a 12 años) conseguimos un buen alineamiento de los dientes y un encaje adecuado. El resultado es óptimo, y la suma de las dos fases dura aproximadamente lo mismo que un tratamiento completo.